lunes, 1 de julio de 2013

Noche mágica de samba

El Maracaná se encontraba listo, con un ambiente espectacular esperaba que Brasil y España salieran al campo a disputar la tan esperada final.
El juego empezó con un Brasil que como de costumbre arrancó más agresivo y al minuto dos Hulk centró el balón, que, con fortuna se encontró Fred en el piso y ante la falta de decisión de Casillas simplemente la empujó para abrir el marcador. El estadio explotó, y no era para menos, con un gol de vestidor los locales estaban arribas y la furia roja muy golpeada. España debía levantarse de ese duro golpe anímico, pero los brasileños no lo permitían y el jogo bonito se convirtió en "pego bonito" pues a base de patadas y golpes los locales lograron frenar el tiki taka, a pesar de eso la furia tuvo la suya con Pedro pero David Luiz hizo la jugada del partido sacando esa pelota con una barrida sobre la línea para evitar el empate, entonces aprovechando el gran desgaste físico con el que venían los europeos, la verdeamarela dirigida por su número 10 era muy peligrosa picando a las espaldas, lucían mejor y lo comprobaron al 44 cuando Neymar recibió el balón dentro del área y con un fusil anotó a primer palo para mandar en ventaja de 2-0 al descanso.
Al medio tiempo España no encontraba el rumbo estaba golpeado física y anímicamente pero estaba hecho de grandes jugadores que a pesar de recibir tantos golpes podían sacar la casta y darle la vuelta a esto, o por lo menos eso creíamos, pues al min 47 en un contragolpe Neymar hizo una bella pantalla dejándole el balón a Fred que con un tiro cruzado venció de nuevo a Casillas poniendo el 3-0. El Maracaná ya era una fiesta total el título se quedaba en casa porque los españoles simplemente no reaccionaban y la canarinha estaba demostrando un gran futbol. Al 53 los rojos tuvieron su última oportunidad de meterse al juego con un penal que yo sigo sin entender porque en lugar de cobrar Iniesta, Xavi, Mata o Torres, cobró Ramos que con una pésima ejecución mando afuera. A partir de ahí el juego fue un simple trámite y nada pudo evitar la coronación de los locales que celebraron al más puro estilo brasilero: tocando y bailando samba.
En lo futbolístico fue un gran torneo con muy buenos partidos, en el que Neymar dió muchas ilusiones al pueblo brasileño, respaldado por el balón de oro, fue el mejor jugador del torneo. Pero la cuestión social y de organización todavía deja mucho que desear, el gobierno brasileño debe estar atento y mejorar para que tengamos un gran mundial. Asi que solo resta decir: ¡Brasil nos vemos en 2014!La Selección de Brasil festejó así su nuevo título de la Copa Confederaciones, el tercero consecutivo.

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