jueves, 27 de junio de 2013

La final esperada

Llegó la final que todos esperábamos, Brasil contra España, pero no fueron unas semifinales sencillas para ninguna de las dos escuadras.
La verdeamarela recibió a unos Uruguayos que fueron muy claros en su planteamiento, tirarse atrás y esperar que alguno de sus 3 letales delanteros pudieran generar algo. El partido inició con unos brasileños sin rumbo, no encontraban por dónde entrar y los uruguayos, aunque estaban más atrás, atacaban con más peligro y encontraron su oportunidad al minuto 15 con un penal en los pies de Forlan, pero Julio César se tiró abajo a su costado izquierdo y detuvo el balón. El juego, como buen duelo entre sudamericanos, se peleaba muy fuerte pero el árbitro no supo poner orden y le perdonó la segunda tarjeta amarilla a Cavani por un codazo a Dani Alves, además demostró como la localía pesa bastante y dejó pasar una tarjeta roja a Luiz Gustavo por enterrarle los tachones al "Cebolla", cuando parecía que el juego se iba a ir a medio tiempo empatado, llegó Neymar con una gran jugada individual que tapó Muslera pero no pudo evitar el rebote que aprovechó Fred y con la espinilla mandó esto al medio tiempo con una ligera ventaja de 1-0 para Brasil. Arrancando el segundo tiempo los uruguayos encontraron el gol por medio de Cavani en una jugada de rebotes dentro del área, pero a pesar de eso los charruas no se salieron de su esquema de juego y siguieron aguantando a los brasileros que seguían sin idea para atacar. El tiempo corría y cada vez se acercaban más los tiempos extras, pero al minuto 86 apareció Neymar, que solo se había dedicado a provocar a los rivales en esta segunda mitad, cobró un tiro de esquina que el portero Muslera no midió bien y Paulinho que entró sin marca la mandó al fondo poniendo esto 2-1. Los visitantes se lanzaron al ataque pero lo que no hicieron en 86 minutos no lo pudieron hacer en 7 y el "scratch du oro" se llevó el encuentro y clasificó a la final dejando muchas dudas que tienen que corregir si aspiran al campeonato.
El otro finalista saldría del enfrentamiento entre España e Italia. La escuadra azzurra en el primer tiempo dió catedra de como jugarle a la furia, los italianos poblaron de gente el medio campo, lo que les dió solidez en defensa, mientras que a la hora de atacar supieron llegar con 3 o 4 toques y picando a las espaldas de los defensas lograron desaparecer a España de la cancha, aunque los rojos en posesión eran superiores sólo llegaron una vez al arco de Buffon. Con la entrada de Navas la furia mejoró y vimos un partido muy peleado de ida y vuelta en el que los españoles por primera vez en mucho tiempo no aplastaron en la posesión de balón al contrario (54%-46%). Aunque España cerró mejor no logro abrir el marcador y nos fuimos a tiempos extras, los cuales fueron totalmente rojos, ya que los azules estaban fundidos y simplemente se echaron atrás defendiéndose con uñas y dientes como la vieja escuela italiana. Los azzurris lograron llegar a los penales. Fue una tanda ejemplar de como se deben cobrar los penales.
Candreva abrió la serie y con un penal a lo panenka adelantó a su equipo, mientras que Xavi lo empató.
Para la segunda ronda Aquilani e Iniesta lo metieron.
En la tercera ronda sería el turno de acertar para De Rossi y Pique.
Giovinco y Ramos anotaron.
Pirlo y Mata mandaron esto a muerte súbita.
Montolivo y Busquets pusieron el 6-6.
Bonucci se perfiló y voló el penal, por España vendría Navas que lo hizo efectivo y puso a la furia en la final.
Italia quedó fuera por su falta de contundencia en el primer tiempo y es ahí donde viene la pregunta del millón: ¿Balotelli hubiera cambiado el resultado?
Como sea la justa final es entre Brasil y España, voy con Brasil.

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