martes, 4 de junio de 2013

Una final muy "Babara"

Por fin llegó el día, 25 de mayo de 2013 y Wembley olía a salchichas y cerveza Alemana, Bayern Munich y Borussia Dortmund eran los protagonistas, dejando atrás no solo ganando sino bailando a dos grandes de Europa como el Barcelona y el Real Madrid, quizás no era una final deseada por la mayoría de los aficionados pero lo que no sabíamos era que enfrente tendríamos una de las finales más emocionantes de la historia.
Ante un Wembley lleno comenzó la final de la UEFA Champions League, el partido inició con un Dortmund propositivo con mucha hambre de ganar, de la mano de Lewandowski, Reus, Gundogan y Blaszczykowski hicieron olvidar la ausencia de su jugador más talentoso Mario Gotze y ponían en grandes aprietos el arco de Neuer que mantenía el 0 en su portería, el Bayern no despertaba parecía perdido dentro de la cancha, pero a la mitad del primer tiempo la bestia roja comenzó a despertar y se volcó al ataque pero con lo que no contaban era con la gran actuación del guardameta Roman Weidenfeller que les saco 3 o 4 en el primer tiempo sumada a la mala puntería de Robben que falló 2 mano a mano clarísimos tenían esto 0-0 al término del primer tiempo.
Arranco el segundo tiempo con más determinación por parte de los dos equipos, pues si querían evitar los tiempos extras y los penales debían de definir esto en los 45 minutos que restaban, el partido estaba trabado en media cancha hasta que al minuto 60 Frank Ribery entró al área y entre 3 amarillos filtro un pase magnifico para Robben que se quito al portero sirviendo para Mandzukic quien solo empujo el esférico al fondo para poner el 1-0.
Si señores la bestia roja había despertado pero el infierno amarrillo tenía con que responder e inmediatamente tomaron el control del juego, fue al 68 cuando Dante le enterró los tachones en el estómago al delantero amarillo provocando un penal a favor del Dortmund. Parecía que el Bayern se quedaba con 10 porque Dante estaba amonestado pero el árbitro se olvido que traía las tarjetas y se la comió. A tirar el penal Gundogan y con un cobro magistral puso el 1-1.
Volvía la amenaza de los tiempos extras el infierno amarrillo despertó, bueno al menos eso parecía, a partir del gol el Borussia Dortmund se olvidó de cómo atacar y el balón fue rojo durante el resto del partido. La bestia roja se volcó al ataque, al 73 Muller se quito al arquero tocó para Robben y Subotic barrea y se la quita de los pies a Robben en lo que era el segundo gol del Bayern, al 75 de nuevo apareció Weidenfeller a mano cambiada sacando un fusil de Alaba, al 80 Lewandowski le propina un pisotón a Boateng pero el árbitro se vuelve a comer la tarjeta roja, al 87 de nuevo el arquero amarillo saca un tiro de Lahm, la marea roja estaba agobiando al cuadro amarillo, al 89 llegó lo inevitable, Ribery con un taco dejó la pelota muerta al borde del área y llegó el hombre que había fallado 4 durante el partido, con toda la determinación entro al área rompiéndole la cadera a Hummels y dejando atrás a Subotic encaro mano a mano al arquero, engancho a la izquierda y con un toque sutil de pierna derecha cruzo el esférico mandándola al fondo poniendo el 2-1 al minuto 89.
El infierno amarillo se enfrió, tenían 3 minutos para empatar el encuentro se lanzaron al ataque pero no generaron nada más que un disparo sin peligro alguno, el árbitro pitó el final, Bayern Munich conseguía merecidamente su 5ta Champions que se le había negado un año antes. Si amigos Wembley fue testigo de un gran partido que se definió de la mano de Robben al que se le había negado el titulo en varias ocaciones, es por eso que el futbol da revancha y no será la última vez que veamos al Dortmund en estas instancias.

Solo nos queda una interrogante ¿Guardiola podrá con el paquete que le han dejado?

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